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De menor a la final

Serbia y Francia protagonizaron una semifinal memorable del Mundial debaloncesto. Un último cuarto que pasará a la historia y en el que Francia anotó nueve triples (6 de Batum), fueron insuficientes para que el verdugo de España, que fue perdiendo durante todo el partido y llegó a tener un déficit máximo de 18 puntos esté en la final. Sí estará Serbia, que jugó treinta minutos de ensueño y supo sobrevivir al final.

Si la perfección existe en el baloncesto, lo que hizo Milos Teodosic en la primera parte se le aproxima mucho. Hizo todo lo que se espera de un base dominante en un escenario de altura. Controlar la situación del partido, hacer del juego una secuencia cartesiana en la que todo alrededor fluye y elegir bien casi siempre.

Apenas necesitó ocho tiros para sumar 18 puntos en la primera parte, en la que también repartió tres asistencias que propulsaron a una Serbia competitiva como pocas hacia la final, una cota insospechada hace apenas siete días. Vendió cara su derrota Francia, que languideció durante treinta minutos para emerger como un tsunami en el último cuarto a base de triples y del liderazgo de un Batum sobrecogedor, autor de seis triples en el periodo final y 35 puntos en total.

Ha recorrido Serbia un camino inverso a España en el Mundial. Mientras el equipo de Orenga arrollaba, la selección de Djorjevic pululaba por la cancha. Perdió más partidos que ganó en la fase de grupos y mutó a un animal baloncestístico de varias cabezas en las eliminatorias, en las que ha despachado a Grecia primero y después a Brasil y Francia, selecciones con las que perdió en el lote inicial de Granada, que ahora queda tan lejano en la memoria. ¿Para qué sirvió Granada?

Serbia ha cumplido el axioma de los equipos exitosos en este tipo de torneos: crecer a medida que se calienta la competición y se decide lo importante. Lo ha hecho de manera coral e individual, como ejemplifica Teodosic, líder indiscutible de este equipo. Si ante Brasil anotó 25 puntos, contra Francia sumó 24.

Los puntos son apenas una pista de su actuación en los primeros dos parciales. Tuvo veinte minutos prodigiosos porque siempre seleccionó bien. Los tiros propios, la mejor situación para los compañeros y el manejo de los tiempos del partido. Si la primera parte fue brillante, la segunda fue para Serbia, una mezcla de trampa tendida a sí misma y vocación superviviente de Francia. Coqueteando con la decena de diferencia en el tercer cuarto, se durmió y posibilitó la crecida de Francia, orquestada por un Batum impresionante.



Porque todo parecía encarrilado para Serbia después de treinta minutos de baloncesto.. La manija de Teodosic, el acierto desde el perímetro y la sangría de pérdidas de los franceses fueron demasiado para el verdugo de España, que se encontró un rival que le superó en todo durante casi todo el partido. Al final del primer cuarto ya lideraban por seis puntos los serbios. Y al descanso por catorce, una renta que de no ser por el estratosférico acierto en triples de los franceses en el último cuarto (9-12) hubiera sido suficiente.

El conjunto dirigido por Djordjevic atinó desde el perímetro, ató los contragolpes de Francia y produjo el doble en la pintura. Además de Teodosic, tiene un puñado de hombres que entienden bien los fundamentos de este juego. La aportación de Bjelica y Markovic en todas las facetas fue fundamental para los serbios. Entre ambos se combinaron para 21 puntos, 10 asistencias y 10 rebotes.

Cuando todo parecía perdido para Francia, emergió, no se sabe de dónde, un espíritu irreductible de los franceses, que se engancharon al partido gracias a cuatro triples (dos Batum, Fournier y Diaw).

Un parcial de 14-4 en los primeros cinco minutos del último periodo estrechó la diferencia hasta el 65-61. En esas diferencias se movió el encuentro hasta el final. El idilio francés con el triple no se detuvo hasta el la bocina final (terminaron con 15) y Serbia tuvo que ganar por segunda vez un partido que ya parecía que tenía ganado. Memorable semifinal de un campeonato del mundo.

Síntesis

Francia: Heurtel (12), Batum (35), Lauvergne (4), Diaw (13) y Gelabale (2) -equipo inicial-, Diot (2), Jackson (3), Fournier (10), Pietrus y Gobert (4).

Serbia: Teodosic (24), Bjelica (10), Markovic (11),Kalinic (8) y Raduljica (11) -equipo inicial-, Bogdanovic (13), Bircevic, Simonovic (2), Jovic y Krstic (11).

Árbitros: Cristiano Maranho (BRA), Christos Christodoulou (GRE) y Alejandro Chiti (ARG). Markovic fue eliminado por cinco personales (min. 37).

Incidencias: Partido correspondiente a las semifinales de la Copa del Mundo, disputado en el Palacio de Deportes de Madrid, ante unos 11.000 espectadores.

COMENTARIOS (3)

Lean 13/09/2014

Hay que esperar la final pero me parece que fue el mejor partido del mundial.

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MUNDIALAZO 13/09/2014

QUE PARTIDAZO! BATUM ANIMALITO. SERBIA EQUIPAZO

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kebueno 13/09/2014

viendo estos partidos y los chabones jóvenes que juegan...mamita, que leeejos estamos con las promesas nuestras,

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